Jubileo 2025: Tu guía de peregrinación a las Puertas Santas
Las Puertas Santas son portales sagrados que se encuentran en las cuatro basílicas papales principales de Roma: la Basílica de San Pedro, la Archibasílica de San Juan de Letrán, la Basílica de Santa María la Mayor y la Basílica de San Pablo Extramuros. Estas puertas solo se abren de forma solemne durante los Años Jubilares, simbolizando el camino espiritual del pecado a la gracia. Para los peregrinos, cruzar estas puertas es un acto de fe muy profundo, que les brinda la oportunidad de renovarse, recibir el perdón y establecer una conexión más profunda con lo divino.
¿Por qué son importantes las Puertas Santas?
La tradición de las Puertas Santas se remonta a 1423, cuando el papa Martín V abrió por primera vez la puerta de San Juan de Letrán. Desde entonces, la costumbre se ha extendido hasta abarcar las cuatro basílicas principales de Roma. La Puerta Santa de cada basílica está sellada por dentro y solo la abre el Papa durante los años jubilares, lo que marca el inicio de un Año Santo.
Resumen de las Puertas Santas para el Jubileo de 2025
Basílica
Fecha de estreno
Fecha límite
Nota
Explora la basílica
Basílica de San Pedro (Vaticano)
24 de diciembre de 2024
6 de enero de 2026 (Fiesta de la Epifanía)
La primera puerta en abrirse y la última en cerrarse, lo que marca tanto el inicio como el final del Jubileo.
Como centro del catolicismo y la iglesia más grande del mundo, la Basílica de San Pedro es un importante lugar de peregrinación. El Año Jubilar empieza aquí con la apertura solemne de la Puerta Santa en Nochebuena.
¿Por qué visitarla?
Situada en pleno corazón de la Ciudad del Vaticano, es la más visitada y la más importante desde el punto de vista espiritual de todas las Puertas Santas.
La Basílica de San Pedro está construida sobre la tumba del apóstol Pedro, lo que la convierte en un importante lugar de peregrinación para los cristianos de todo el mundo.
La basílica es famosa por su arquitectura renacentista y barroca, y puedes subir a la cúpula de Miguel Ángel para disfrutar de unas vistas panorámicas.
Los paneles de bronce de la puerta representan la misericordia de Jesús, que simboliza el perdón y la redención.
La Archibasílica de San Juan de Letrán es la más antigua y la de mayor rango de las cuatro basílicas mayores, y se la conoce como la «Iglesia Madre del cristianismo occidental». Como catedral del obispo de Roma, ocupa un lugar central en la fe católica y ha sido escenario de numerosas coronaciones papales y concilios.
¿Por qué visitarla?
La catedral oficial de Roma y sede del Papa, donde se conservan las reliquias de los santos Pedro y Pablo y las tumbas de seis papas, entre ellos León XIII.
Lugar donde se abrió por primera vez la Puerta Santa en 1423, lo que dio inicio a la tradición del Jubileo.
Sube la Scala Sancta, que se cree que son los escalones que subió Jesús antes de su juicio.
Contempla la fachada de Galilei, los interiores de Borromini y las estatuas de los apóstoles, obra de los discípulos de Bernini.
Visita el claustro, el baptisterio y el museo para disfrutar de una experiencia cultural y espiritual más profunda.
En metro: Coge la línea A hasta San Giovanni, que está a 5 minutos a pie de la basílica.
En autobús: Las líneas de autobús 16, 81, 85, 87, 186, 650, 810 y 850 paran cerca de la Piazza di San Giovanni in Laterano.
En tranvía: Los tranvías 3 y 8 llegan hasta la zona del Laterano.
Experiencia recomendada
Entradas a san Juan de Letrán con audioguía
Basílica de Santa María la Mayor
La Basílica de Santa María la Mayor es la iglesia más grande de Roma dedicada a la Virgen María. Data del siglo V, se construyó tras el Concilio de Éfeso y es famosa por sus mosaicos bizantinos y su importancia en la devoción mariana.
¿Por qué visitarla?
Dedicado a la Virgen María, ofrece una experiencia espiritual llena de paz.
Una de las iglesias más antiguas de Roma, con mosaicos, la imagen de la Salus Populi Romani y las reliquias del Santo Cuna.
Asiste a la apertura de la Puerta Santa, acompañada por el antiguo repique de la campana «La Perdida».
Contempla el techo artesonado de Giuliano da Sangallo, dorado con oro de Colón.
No te pierdas el campanario, el más alto de Roma, con 73 metros de altura.
En metro: Toma la línea A hasta la estación de Termini, que está a 10 minutos a pie de la basílica.
En autobús: Las líneas de autobús 16, 70, 71, 75, 360, 590, 649, 714 y F20 paran cerca de la basílica. La parada más cercana es Piazza dell’Esquilino, a unos 50 metros.
En taxi: Un taxi desde el centro de Roma tarda unos 10-15 minutos y cuesta entre 10 y 12 € (dependiendo del tráfico y del punto de recogida).
Experiencia recomendada
Tour guiado por la Basílica de Santa María la Mayor
Basílica de San Pablo Extramuros
La Basílica de San Pablo Extramuros es un homenaje monumental al apóstol Pablo, con mosaicos bizantinos, columnas antiguas y el gran mosaico del ábside que representa a Cristo junto a San Pedro y San Pablo. Además, es el lugar donde se encuentra la tumba de San Pablo, que atrae a millones de peregrinos cada año.
¿Por qué visitarla?
Construida sobre la tumba de San Pablo y considerada una de las siete iglesias de peregrinación de Roma, esta basílica es un lugar emblemático que rinde homenaje al legado del apóstol.
Admira su amplio interior neoclásico, los mosaicos dorados, las columnas de alabastro y el atrio con 150 columnas y una puerta de bronce del siglo XI procedente de Constantinopla.
Contempla obras de arte destacadas, como la colosal estatua de San Pablo y el dosel medieval de mármol que corona su tumba.
Explora el claustro benedictino, con sus elaboradas columnas y sus coloridos mosaicos, y contempla los retratos papales que recorren la historia de los papas desde San Pedro en adelante.
La quinta Puerta Santa del Jubileo de 2025 es diferente a todas las demás: se encuentra dentro de los muros de la prisión de Rebibbia, en Roma. Inaugurado por el papa Francisco el 26 de diciembre de 2024, festividad de San Esteban, este gesto sin precedentes lleva el mensaje de misericordia y redención del Jubileo a quienes la sociedad suele dejar de lado. Es un poderoso símbolo de esperanza que nos recuerda a todos que la fe no conoce fronteras.
Opciones de itinerarios de peregrinación hacia las Puertas Santas
Por la mañana: Empieza en la Basílica de San Pedro. Entra por la Puerta Santa, contempla la Piedad de Miguel Ángel y el baldaquín de Bernini, y, si te apetece, sube a la cúpula para disfrutar de unas vistas impresionantes.
Tarde: Visita San Juan de Letrán (la basílica más antigua de Roma) o San Pablo Extramuros (conocida por sus impresionantes mosaicos y su ambiente tranquilo).
Tarde: Termina con un momento de tranquilidad para reflexionar, quizá dando un paseo por la orilla del Tíber o cerca de la Vía Apia.
Día 1:
Por la mañana: Visita la Basílica de San Pedro, pasando por su Puerta Santa. ¿Qué tal si añades una visita a los Museos Vaticanos?
Tarde: Explora San Juan de Letrán y Santa María la Mayor, ambas con una gran riqueza histórica y espiritual.
Tarde: Relájate con una cena tradicional romana en Trastevere.
Día 2:
Por la mañana: Visita San Pablo Extramuros y disfruta de su tranquilo claustro y sus mosaicos.
Tarde: Visita opcional a lugares de interés histórico cercanos, como el Coliseo o el Foro Romano.
Tarde: Termina tu peregrinación con un momento de oración o reflexión en algún rincón tranquilo de la ciudad.
Días 1-2: Sigue el programa de peregrinación del fin de semana para visitar las cuatro Puertas Santas.
Días 3-4: Descubre joyas ocultas: la Scala Sancta (Escalera Santa), el Castel Sant’Angelo o el Panteón.
Días 5-7: Amplía tu viaje más allá de Roma con una excursión de un día a Asís, la ciudad natal de San Francisco, o explora barrios locales como Monti o Testaccio para sumergirte de lleno en la cultura.
¿Cómo prepararte para tu visita?
Planifica con antelación
Regístrate como peregrino en la web oficial del Jubileo para conseguir tu Tarjeta Digital del Peregrino con un código QR, que te permitirá evitar las colas y reservar hora para entrar por la Puerta Santa.
Descarga la app Jubilee para navegar, estar al día de los eventos y recibir ayuda en tiempo real.
Preparación espiritual
Para recibir la indulgencia plenaria del Jubileo, asegúrate de: Acudes a confesión Recibes la Sagrada Comunión Pasas por una de las Puertas Santas
Visitas guiadas y grupos
Plantéate apuntarte a una visita guiada para hacer una peregrinación organizada y acceder más fácilmente a las Puertas Santas.
Picos de afluencia: Prepárate para encontrar mucha gente durante todo el año del Jubileo, sobre todo en las fiestas religiosas, los grandes eventos y los fines de semana. Se espera que acudan unos 35 millones de peregrinos, lo que duplicará el número habitual de turistas en Roma.
Los mejores días: Para evitar las largas colas y las aglomeraciones, planifica tu visita entre semana, sobre todo a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde. Si vas a esa hora, podrás disfrutar de una experiencia más tranquila, ya que las colas suelen ser más cortas a esas horas.
Eventos especiales: Ten en cuenta las fechas concretas en las que están programadas ceremonias o eventos importantes, ya que atraerán a más gente. Entre los momentos más destacados se encuentran las ceremonias de apertura de las Puertas Santas y las audiencias de los miércoles con el papa Francisco.
Tiempo recomendado: Llegar un poco antes de que abran puede ayudarte a reducir el tiempo de espera. Por ejemplo, te recomiendo visitar la Basílica de San Pedro después de las 15:00 h entre semana, ya que suele haber menos colas.
✔ Zapatos cómodos – Prepárate para caminar mucho. ✔ Vestimenta adecuada – Cúbrete los hombros y las rodillas en los lugares de culto. ✔ Tarjeta de peregrino y código QR – Para acceso prioritario. ✔ Agua y aperitivos – Mantente hidratado y con energía. ✔ Protección solar – Crema solar, gorra, gafas de sol (sobre todo en los meses más cálidos). ✔ Cargador portátil – Mantén tu móvil cargado para poder usar el navegador y comunicarte.
Rampas y asistencia especial: La Basílica de San Pedro cuenta con rampas y un carril para sillas de ruedas que facilitan el acceso. Los visitantes en silla de ruedas y un acompañante pueden entrar gratis.
Visitas accesibles: Reserva una visita guiada con transporte privado, asistencia para sillas de ruedas y guías expertos para explorar las Puertas Santas con total comodidad.
🏡 Cerca del Vaticano (Prati, Ciudad del Vaticano) – Ideal para quienes quieren visitar la Basílica de San Pedro, aunque los alojamientos suelen ser más caros. 🏡 Centro histórico (Trastevere, Campo de' Fiori) – Zonas llenas de vida con restaurantes estupendos y fácil acceso a los principales lugares de interés. 🏡 El Coliseo y los Foros Imperiales – Ideal para quienes quieran explorar la antigua Roma. 🏡 Monti – Un barrio encantador y de moda, cerca de las principales atracciones. 🏡 Testaccio – Una experiencia más auténtica, famosa por su cocina tradicional romana.
La tradición de las Puertas Santas
La tradición de abrir las Puertas Santas durante los años jubilares especiales se remonta a 1423. El papa Martín V inició esta costumbre en San Juan de Letrán. Desde entonces, la costumbre se ha extendido hasta abarcar las cuatro basílicas principales de Roma. La Puerta Santa de cada basílica está sellada por dentro y solo la abre el Papa durante los años jubilares, lo que marca el inicio de un Año Santo.
Entre los hitos más importantes se encuentran la decisión del papa Bonifacio VIII, en 1300, de celebrar jubileos cada 25 años, y la introducción de las indulgencias para quienes cruzaran las Puertas Santas. Con el paso del tiempo, las puertas se han convertido en poderosos símbolos de perdón y renovación, lo que las ha convertido en una parte fundamental de la tradición del Jubileo.
Una indulgencia es la remisión del castigo temporal que conlleva el pecado, concedida por la Iglesia católica. Ten en cuenta que las indulgencias no perdonan los pecados, ya que esa es la función del sacramento de la Reconciliación. En cambio, reducen el castigo temporal asociado a los pecados que ya han sido perdonados.
Preguntas frecuentes sobre las Puertas Santas
Los peregrinos pueden conseguir una tarjeta especial de peregrino a través de las parroquias locales o de los operadores turísticos autorizados. Es posible que necesites esta tarjeta para participar en ciertos actos y obtener indulgencias durante el Jubileo. También puedes registrarte en línea de forma gratuita.
Otra opción es la Via del Pellegrino (Camino del Peregrino), que también empieza en San Juan de Letrán e incluye una parada en San Giovanni Battista dei Fiorentini antes de terminar en el Castillo de Sant'Angelo.
El Camino Mariano empieza en la Basílica de Santa María la Mayor, pasa por iglesias dedicadas a la Virgen María y se une a la Via Papale en la Piazza Navona.
Aunque no hay ninguna oración específica obligatoria, muchos peregrinos optan por dedicarse a la reflexión personal o recitar oraciones tradicionales, como el Acto de Contrición, antes de atravesar la Puerta Santa. El hecho de cruzar físicamente el umbral simboliza una renovación de la fe y un deseo de transformación espiritual. Como dijo el papa San Juan Pablo II: «Cruzar esa puerta significa confesar que Jesucristo es el Señor; significa fortalecer la fe en él para vivir la nueva vida que nos ha dado». En definitiva, se trata de una experiencia profundamente personal, que invita a los peregrinos a sentir la misericordia de Dios y a abrazar el espíritu del Jubileo.
Los visitantes deben respetar un código de vestimenta respetuoso, cubriéndose los hombros y las rodillas. Además, se recomienda participar en el sacramento de la penitencia para poder disfrutar plenamente de la indulgencia que conlleva el paso por las Puertas Santas.
Las horas punta suelen ser los fines de semana, los días festivos y las celebraciones litúrgicas importantes, sobre todo en torno a las ceremonias de inauguración. Para evitar las colas largas, planifica tu visita entre semana, sobre todo a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde. Llegar un poco antes de que abran también puede ayudar a reducir los tiempos de espera.
Sí, las principales basílicas, incluidas aquellas que cuentan con Puertas Santas, suelen ofrecer opciones de accesibilidad para los peregrinos mayores y con discapacidad. Hay rampas y caminos señalizados para facilitar el acceso.
Sí, se anima a los peregrinos a que traigan objetos personales o sus intenciones de oración por escrito. Aunque no hay normas específicas que lo prohíban, es recomendable que los artículos sean pequeños y fáciles de manejar. Muchos peregrinos optan por dejar sus intenciones en las zonas habilitadas cerca de las Puertas Santas o dentro de las basílicas.
Aunque las Puertas Santas principales se encuentran en las cuatro basílicas mayores de Roma, los obispos locales pueden designar otras iglesias o catedrales importantes como lugares de peregrinación con sus propias Puertas Santas. Consulta con las diócesis locales para obtener más información.
Para quienes no puedan acudir, participar en los actos jubilares locales, realizar obras de caridad y recibir el sacramento de la penitencia sigue siendo una forma significativa de vivir el espíritu del Jubileo.