Como parte de la ruta tradicional de peregrinación junto a la Basílica de San Pedro, San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y otras tres iglesias históricas, esta basílica es una parada imprescindible para los peregrinos.
- La Puerta Santa, que solo se abre durante los años jubilares, simboliza el camino hacia la salvación. Pasar por ahí con verdadero arrepentimiento te da una indulgencia jubilar: la remisión de los pecados.
- Los peregrinos recorren la basílica en actitud de oración y reflexión, siguiendo los pasos de siglos de creyentes.















