Hay que taparse los hombros y las rodillas | Sí | El personal de seguridad revisa minuciosamente la ropa en las entradas de los Museos Vaticanos, la Capilla Sixtina y la Basílica de San Pedro. Los visitantes deben cumplir con el código de vestimenta para que se les permita entrar. | Es posible que te nieguen la entrada o que te pidan que te cubras antes de seguir adelante. Si no llevas ropa adecuada, puede que tengas que comprarte una bufanda a los vendedores de la calle, lo que supondrá más tiempo y más gasto en tu visita. |
Zapatos cómodos para caminar | Experiencia recomendada | Pasarás varias horas paseando por galerías, patios, escaleras e interiores con suelos de mármol. | Aún puedes entrar, pero el dolor de pies y las molestias pueden acortar tu visita. |
Prendas ligeras o una bufanda | Experiencia recomendada | Un cárdigan ligero, un chal o una camisa larga te permiten adaptarte fácilmente al tiempo y, además, te cubren los hombros si lo necesitas. | Puede que pases demasiado calor con ropa de abrigo o que tengas que comprarte algo para ponerte encima antes de entrar si tu atuendo no cumple con el código de vestimenta. |
Sombrero para estar al aire libre | Experiencia recomendada | Un sombrero te protege del sol mientras haces cola o das una vuelta por la Plaza de San Pedro, pero tienes que quitártelo antes de entrar en las iglesias y en la basílica. | Probablemente te sentirás menos cómodo al aire libre, sobre todo en verano, aunque eso no te impedirá entrar. |